Los informes de la Cámara de Comercio de Valencia y CaixaBank Research revelan una recuperación económica notable pero profundamente desigual según el tamaño de la empresa, el municipio y el nivel de ingresos.
Se cumple un año desde que la DANA del 29 de octubre de 2024 arrasó parte del tejido productivo de la provincia de Valencia. Doce meses después, el balance económico que dibujan los informes de la Cámara de Comercio de Valencia y de CaixaBank Research e IvieLAB es el mismo: recuperación notable, pero profundamente desigual. Mientras las grandes empresas han vuelto a cifras previas a la catástrofe, los pequeños comercios y los hogares con menos ingresos siguen luchando por recuperar el terreno perdido.
Las grandes empresas se recuperan, las pequeñas no
El tamaño ha sido el factor más determinante en la velocidad de recuperación. Según el análisis de CaixaBank Research, las grandes compañías de la zona cero sufrieron una caída de facturación del 85% en los días posteriores a la riada, pero en septiembre de 2025 ya habían vuelto a los niveles del año anterior.
El panorama para las pequeñas empresas es muy diferente. Sus ingresos se desplomaron un 98% tras la catástrofe y, un año después, su facturación todavía se sitúa más de un 10% por debajo de los niveles previos a la DANA. La falta de colchón financiero, la menor capacidad para acceder a financiación y los daños estructurales pendientes de reparar explican gran parte de esta brecha.
Un 20% de los comercios urbanos aún permanece cerrado
El informe de la Cámara de Comercio de Valencia, presentado a pocos días del primer aniversario, aporta datos concretos sobre el comercio urbano. De los más de 2.300 establecimientos que sufrieron daños por la riada, siete de cada diez han reabierto, pero el 20% sigue cerrado y otro 10% continúa en obras. Cuatro de cada diez negocios que lograron reabrir operan todavía por debajo de sus niveles previos a la inundación.
Los daños económicos han sido cuantiosos: una cuarta parte de los negocios afectados perdió entre 60.000 y 100.000 euros, y otro 23,5% calcula daños de entre 30.000 y 60.000 euros. El 70% de los negocios resultaron gravemente o muy gravemente dañados, con un daño medio valorado en 61.000 euros por establecimiento.
La industria resiste mejor que el comercio
En los polígonos industriales de los 14 municipios de la zona cero, el balance es más positivo. El 85% de las empresas industriales ha conseguido retomar su actividad, aunque un 5,8% tuvo que cerrar definitivamente —unas cien empresas— y un 9,2% más lo hizo por otras causas. La matriculación de vehículos industriales ha crecido un 30% respecto a 2024, impulsada por las ayudas del decreto de junio.
No obstante, la recuperación industrial tampoco es homogénea. En los polígonos de Paiporta, Albal, Sedaví y Alfafar —donde predominan empresas de pequeño tamaño con menor capacidad financiera— la situación sigue siendo especialmente delicada. Una de cada diez empresas activas todavía realiza tareas de reparación.
Las ayudas llegan, pero no a todos
La Cámara de Comercio calcula que el Gobierno de España y la Generalitat Valenciana han movilizado más de 5.000 millones de euros, de los cuales el 17% se ha destinado directamente al tejido empresarial. El 80% de las empresas ha recibido algún tipo de ayuda pública, y el 57% obtuvo también donaciones privadas. Sin embargo, seis de cada diez empresas siguen a la espera de recibir parte de las compensaciones solicitadas, y un 7,5% afirma no haber recibido todavía ninguna ayuda.
El presidente de la Cámara de Comercio, José Vicente Morata, reclamó durante la presentación del informe un “plan de futuro real” para el área metropolitana de Valencia: “La DANA fue un golpe durísimo, pero también una lección. Debemos reconstruir con una estrategia que combine innovación, sostenibilidad y cohesión territorial.”
La recuperación, desigual también entre municipios
El informe de IvieLAB, elaborado por los economistas Joaquín Maudos y Carlos Gómez, subraya que la recuperación no ha sido uniforme entre localidades. En Paiporta, el caso más grave, las empresas sufrieron una pérdida del 17,7% en el cuarto trimestre de 2024 y volvieron a registrar un descenso del 5,2% en el primer trimestre de 2025. En municipios como Alfafar y Massanassa, el consumo de los residentes creció más de un 20% interanual en septiembre, pero la facturación de los comercios locales apenas alcanzó un 10% de incremento, en parte porque muchos establecimientos aún no habían retomado su actividad.
El informe completo de la Cámara de Comercio de Valencia está disponible en camaravalencia.com.